Parece una expresión muy fuerte, y lo es. Rezuma agresividad por los cuatro costados. ¿Quién podría decir que la vida es un combate si la vida es maravillosa, dulce, llena de ilusiones y esperanzas? Sin embargo a nadie se le ocurriría negar que la vida es un combate lleno de desilusiones, desengaños, ilusiones vacías y esperanzas rotas.
Todos tenemos experiencias en las dos esquinas de la vida: la ilusión y la desilusión, la esperanza y la desesperanza...
Y ahora que tenemos claro ¿?????? que la vida es combate y la agresividad que brota de esta frase no está en esta primera parte: la vida es combate podríamos preguntarnos: ¿Dónde está la agresividad?
¿Estará en la segunda parte? ... "...que hay que convertir en una fiesta" ¡Quizá sí! ¿verdad?
¿Te atreves a convertir el combate de tu vida en una fiesta en la cual los demás se alegran contigo, en la cual los demás comparten contigo, en la cuál tú no estás nunca solo porque en tu fiesta caben todos? Y como en toda fiesta también hay momentos tranquilos y ,a veces, tristes pero sigue siendo la fiesta, tu fiesta, la fiesta de todos.